Con el lanzamiento oficial de la «Critical Chemicals Alliance» (Alianza para los Productos Químicos Críticos), la Comisión Europea no solo crea un nuevo grupo de trabajo, sino que lleva a cabo un cambio de paradigma fundamental. Tuve el honor de asistir a este lanzamiento histórico, que supuso la incorporación de Plastalliance como miembro fundador de esta iniciativa estratégica.
Por otra parte, quiero felicitar a la directora general de la DG GROW, Kerstin Jorna, y a su equipo por la brillante organización de este evento. Su dominio de los temas y su liderazgo han permitido que este lanzamiento haya tenido la dimensión operativa y solemne que merecía.
Ya no es ningún secreto: la industria química y la industria del plástico no son problemas que haya que resolver, sino soluciones que hay que implementar. Sin ellas, no hay transición ecológica, ni autonomía digital, ni seguridad sanitaria.
El tono de esta nueva alianza quedó marcado por la intervencion de Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo encargado de la prosperidad y la estrategia industrial. Lejos de los discursos tecnocráticos habituales, habló con sinceridad y mostró su apoyo a nuestros sectores.
En un brillante discurso, recordó una realidad física y económica que con demasiada frecuencia se olvida: las industrias química y del plástico son las madres de todas las demás industrias.
«Si ustedes son fuertes, Europa es fuerte». — Stéphane Séjourné
Esta frase resume por sí sola el espíritu de la Alianza. Marca el fin de cierta ingenuidad europea. Por fin comprendemos que para disponer de baterías, aerogeneradores, aislantes térmicos eficaces, envases o dispositivos médicos de vanguardia, debemos controlar la cadena de valor en su origen.
¿Por qué es tan importante esta alianza?
La «Critical Chemicals Alliance» responde a una necesidad urgente: garantizar el suministro de las sustancias químicas indispensables para nuestra sociedad. La crisis energética y las recientes tensiones geopolíticas han puesto de manifiesto nuestras vulnerabilidades. Depender de terceros para obtener moléculas o polímeros críticos supone renunciar a nuestro destino industrial.
El objetivo es doble:
- Reforzar la autonomía estratégica: Identificar y proteger la producción de los «componentes básicos» en suelo europeo.
- Armonizar competitividad y sostenibilidad: demostrar que es posible descarbonizar la industria sin desindustrializarla.
El papel de Plastalliance
Como miembro fundador, Plastalliance es la voz de un sector europeo de la cadena de valor de la industria del plástico que está preparado para afrontar este reto. Nuestra presencia en este evento de alto nivel demuestra el reconocimiento de la industria del plástico como un actor imprescindible.
El plástico se encuentra en una encrucijada de transiciones. Ya sea para aligerar los vehículos y reducir las emisiones, conservar los alimentos y evitar el desperdicio, o innovar en materiales de construcción, nuestros miembros proporcionan la materia prima del progreso.
Ser miembro fundador de esta Alianza significa comprometerse a trabajar codo con codo con la Comisión para:
- Identificar los cuellos de botella normativos.
- Fomentar la inversión en tecnologías de reciclaje químico y mecánico.
- Garantizar que Europa siga siendo una tierra de producción y no solo un mercado de consumo.
Hacia un «acuerdo industrial»
Lanzamiento tras lanzamiento, Europa parece estar finalmente esbozando los contornos de un «Acuerdo Industrial» para acompañar a su Pacto Verde. El reconocimiento explícito por parte de Stéphane Séjourné de la necesidad de nuestras industrias es una señal clara.
Para Plastalliance, esto es solo el principio. Estaremos ahí, exigentes, para convertir esta voluntad política en realidad industrial, para que la fuerza de nuestras empresas siga siendo la fuerza de Europa.