Ante los ataques, la tendencia era la de una torpe mea culpa o campañas de autoironía que cedían terreno a nuestros detractores desde el principio. Se acabaron los mensajes culpabilizadores que insinúan que hay «demasiado» plástico. La verdad científica es muy diferente: en términos de huella de carbono, conservación de recursos y seguridad, el plástico es, según las pruebas, el mejor material.
Ya era hora de que una iniciativa apelara por fin a la inteligencia del público en lugar de a sus emociones. Esa es precisamente la fuerza de la iniciativa Plastic is Fantastic.
ALPLA y Philipp Lehner: El fin del «modo defensivo»
Esta revolución del sentido común tiene un punto de partida claro. ALPLA, uno de los líderes mundiales en envases plásticos responsables, y su director general, Philipp Lehner, se negaron a aceptar que el material más eficaz del mundo fuera tratado como un paria. ¿Por qué disculparse por un material ligero, irrompible, reciclable e indispensable para la transición ecológica?
Se necesita un valor excepcional para dar un paso al frente cuando el resto del sector prefiere mantenerse al margen. Basándose en análisis del ciclo de vida (ACV) independientes de la industria y las ONG, ha demostrado que sustituir el plástico por alternativas supuestamente «ecológicas» (vidrio, papel, metal) conduce sistemáticamente a un desastre ecológico y de carbono.
Sobre todo, esta valentía pública tuvo un efecto transformador a nivel interno. La ecuación es sencilla: si el director cree en ello y da un paso al frente, los equipos también creerán en ello. Al asumir esta postura sin la menor excusa, Philipp Lehner no solo ha cambiado la opinión pública, sino que ha devuelto un enorme orgullo a los miles de empleados de sus fábricas (más de 170 en todo el mundo), demostrándoles que son los protagonistas de una solución de futuro.